Las 11 reglas de oro para escribir contenido en tu página web

Cómo redactar contenidos para una página web

Decir que Internet está lleno de personas es como decir que hay muchas estrellas en el cielo, mucha arena en la playa o muchos átomos en una célula. Según Internet Live Stats, existen más de 1,9 mil millones de páginas web, se hacen más de 3,5 mil millones de búsquedas en Google cada día y se envían más de 350.000 de tuits por minuto.

 


Al intentar atraer la atención de los lectores en este universo digital tan explosivo, nos encontramos con un desafío enorme. En un estudio de analytics service Chartbeat, se ha descubierto que el 55 % de los visitantes pasan 15 segundos o menos en una página web. Para vencer esta estadística, una página web necesita contenido de calidad. Si quieres que tu página web aparezca en los primeros resultados de búsqueda y atraiga la atención de los lectores, necesitas contenido bien escrito y optimizado.

Hay algunos consejos de escritura que sirven sin importar si tu texto aparece en la pantalla, impreso o tallado en la pared de una pirámide. Hay otros que se aplican especialmente a los textos digitales. Si quieres tener la garantía de que el contenido de tu página web atraerá la atención que se merece, sigue estas 11 reglas:

1. Conoce a tu público

Suena algo simple de hacer, pero hay muchos escritores que se limitan a apoyar el lápiz sobre el papel o los dedos sobre el teclado sin pensar en a quién quieren llegar. Antes de comenzar a planificar el contenido, debes preguntarte quién es tu público principal, si puede haber un público secundario que influya en tu público principal, y cómo buscarían esos públicos tu sitio online.

 

Por ejemplo, imagina que estás creando una página web para una empresa legal. El público principal serían los clientes existentes, pero el público secundario es mucho más amplio y podría incluir a otros abogados, a periodistas legales o a cualquier persona que pudiera necesitar tus servicios en el futuro. Debes asegurarte de que tu contenido es accesible e interesante para todas esas personas. ¿Qué tipo de preguntas podrían hacer esos grupos sobre un tema en particular? ¿Dónde se encuentran más activos

online? ¿Qué tipo de información necesitan?

 

Hay varios caminos para que los diferentes públicos encuentren contenido web: intercambios en redes sociales, enlaces a otras páginas web, correos electrónicos y resultados de buscadores. Este último método es muy importante al escribir contenido web. Puedes tener un texto muy bien redactado y con buena información, pero si no lo optimizas para los buscadores, es probable que pocas personas lo vean. Piensa en tu público una vez más y en qué palabras usarían para hacer una búsqueda en Google: ahora, asegúrate de incluir esos términos en títulos y en subtítulos. 

2. Sigue el modelo de la “pirámide invertida”

Los atención de los lectores web funciona en periodos breves de tiempo: sabrán si tu sitio tiene lo que buscan en cuestión de segundos. Ordena tu contenido como una pirámide invertida: los mensajes más importantes van en la parte superior de la página; a continuación, la información de apoyo más específica; y por último, los detalles menos relevantes.

 

Por ejemplo, supongamos que estás creando una página web sobre un congreso. En la parte superior irían los detalles más importantes como la descripción del tema, la fecha y la ubicación. Luego, seguirían los detalles de apoyo como los oradores y los temas de sus charlas. Y por último, al final de la página, aparecería la información menos importante, como los organizadores y la historia del congreso, o una lista de recursos relacionados.

 

Estos dos gráficos nos ayudaron a transformar nuestra página web y pueden ayudarte a ti a estructurar tu sitio.

Gráficos de pirámide invertida y de la relación diseño-información

Estos dos gráficos representan el principio de la pirámide invertida y pueden ayudarte a conceptualizar la estructura de tu página web.

3. Escribe oraciones cortas y simples

¡Déjale las oraciones largas a Shakespeare! Las oraciones extensas alejan a los lectores web, ya que el periodo breve de atención de los lectores actuales demanda oraciones de menos de 35 palabras. Por ejemplo, según webpagefx.com, en Estados Unidos, el adulto promedio lee al nivel de un alumno de doce a quince años. Por lo que un contenido de página web que sea accesible y fácil de leer llegará a un público más amplio.

Usa sustantivos y verbos; modera el uso de adjetivos y adverbios; y no elijas opciones complicadas cuando puedes elegir palabras más sencillas e igual significado. Si no sabes con certeza a qué nivel estás escribiendo (como la mayoría de nosotros), te resultará útil comprobar qué puntuación obtiene tu texto en modelos de legibilidad.

La mayoría de los modelos conocidos se basan en la extensión de las palabras y de las oraciones de un texto. La legibilidad de tu texto se mide con un número o con un nivel escolar. Con estas tres herramientas puedes analizar tu texto y medir su legibilidad:

Con la prueba de grado de Flesch-Kincaid puedes medir tu texto para descubrir si una persona con un nivel de comprensión lectora de séptimo a noveno grado puede entenderlo (de 12 a 15 años).

4. Usa la voz activa

Usa verbos en voz activa en lugar de en voz pasiva, y especifica el sujeto de la oración. Por ejemplo, es mejor escribir “el hombre pidió un café” o “puedes pedir los productos en nuestra página web” en lugar de “el café fue pedido” o “los productos pueden ser pedidos desde nuestra página web”.

 

La voz activa permite crear oraciones breves y sencillas de leer. También ayuda a crear un mensaje más directo; de esta forma, atraes más al público. Tiene lógica: todos nos sentimos más aludidos si nos dicen “puedes hacerlo” en lugar de “puede hacerse”.

5. No cuentes, muestra

No te limites a hablar sobre generalidades y afirmaciones que suenan bien. Los lectores entienden y visualizan mejor tus mensajes si les brindas ejemplos reales y específicos.

 

Observa las siguientes descripciones:

Este es el mejor juguete para perros que el dinero puede comprar.

 

O

 

El juguete para perros “Rough Rover” está hecho de goma resistente 100 % natural diseñada para resistir perforaciones y rasgones incluso de los perros que más disfrutan masticando.

 

¿Cuál de las dos versiones te ofrece una imagen más clara del tipo de juguete que estás comprando? Los detalles específicos del segundo ejemplo les muestran a los lectores el hueso de juguete, en lugar de contarles sobre este juguete.

Y como efecto secundario positivo, la información descriptiva y específica de un producto ayuda al SEO de la página web y les da a los clientes la información que necesitan a la hora de comprar. Nos encantan las descripciones de los productos en la página web de Zingerman. Explican con detalles que te hacen agua la boca por qué sus comidas gourmet son la mejor opción.

Ejemplo de contenido bien redactado en la página web de Zingerman’s

Zingerman’s es un negocio de Michigan que vende quesos, aceites, vinagres, pescado, café, té y mucho más. Con cada una de sus descripciones, logran que los lectores se imaginen experimentando el aroma y el sabor del producto. Además, incluyen información detallada sobre los procesos de elaboración y almacenamiento, con lo que consiguen que los visitantes sientan haber elaborado los productos ellos mismos.

6. Evita usar jergas

Todas las personas navegan en la web, no solo los expertos. Por eso, debes asegurarte de que las personas con un determinado nivel cultural, pero que no son especialistas, también entiendan la información. Explica los acrónimos la primera vez que aparecen, no abuses de un lenguaje metafórico y explica términos especializados o complejos. Incluye también enlaces a otros artículos donde los lectores puedan leer más información sobre un tema específico.

 

Echa un vistazo a esta oración:

Parece que el paciente sufre una epistaxis iatrogénica; en unos días se le pasará.

Muchos de estos términos solo los entienden los profesionales de la medicina.

 

Una versión más fácil de comprender sería la siguiente:

El paciente sangra por la nariz por culpa de una acción médica; en unos días se le pasará.

 

Este punto es muy importante si trabajas en un área más técnica, pero quieres que tu página web atraiga a clientes no especializados. Recuerda que debes escribir para tu público objetivo (ver punto 1) y no para tus compañeros de profesión. Usar un lenguaje fácil de comprender te ayudará a verte accesible y abierto, justo lo que quieres mostrar a tus futuros clientes.

7. Utiliza un vocabulario amplio

Las palabras son como las galletas, todos tenemos alguna favorita, pero no hay que abusar de ellas. La mejor forma de mantener el interés de tus visitantes es expresarse con un vocabulario amplio, y no caer en la monotonía de usar siempre las mismas palabras.

 

Las nubes de palabras son una herramienta divertida y te ayudarán a variar tu elección de palabras al indicarte qué palabras usas más. Solo tienes que copiar y pegar tu texto en una nube de palabras gratuita como esta para generar tu nube. Cuanto más veces utilices una palabra, más grande aparecerá en la nube. Si has empleado demasiadas veces un mismo término, puedes buscar sinónimos que mejoren tu texto en diccionarios de sinónimos.

 

¿Hay palabras negativas que resalten en tu nube? Ahora sabes qué cambio realizar en tu texto para conseguir un tono más positivo. También tienes que prestar atención a las palabras clave de tu página web: deben aparecer varias veces en tu texto, por lo que debería ser fácil reconocerlas en una nube de palabras.

 

Aquí va la excepción: las palabras clave tienen que ser coherentes a lo largo de tu sitio web para evitar que tus visitantes se confundan. Por ejemplo, si eres un fotógrafo, no ofrezcas “book de fotos” en una página y “álbum fotográfico” en otra.

 

Haz una lista de palabras que describan tu negocio y agrupa las que uses para describir un mismo concepto. Dentro de cada grupo, elige la que más te guste y utiliza siempre esa en tu página web. Por ejemplo:

 

Usa: factura

No: boleta

 

Usa: álbum fotográfico

No: book de fotos

 

¿Prefieres usar clientes, pacientes o usuarios? ¿Ofreces servicios, paquetes o planes? Una vez que la lista esté terminada, puedes aprovecharla para revisar cualquier texto antes de publicarlo.

8. Facilita la lectura del texto

Además de poner la información más importante al principio, tu texto tiene que ser fácil de leer a primera vista. La mayoría de los lectores miran la página por encima para ver si encuentran la información que están buscando; si no la encuentran rápido, se van.

 

Si no nos crees, presta atención la próxima vez que abras una página web por primera vez. ¿Lees todas las palabras desde principio a fin? ¿O vas salteando las palabras en búsqueda de la información que quieres?

  • En lugar de párrafos con mucho texto, usa listas con viñetas o números. En lugar de tener una sola página de texto, organiza el contenido en pestañas con diferentes títulos.
  • Incluye siempre “espacios en blanco”. Aquí nos referimos a los espacios vacíos que rodean a los párrafos, imágenes y otros elementos en tu página web. Si bien puede parecer que son espacios desperdiciados, en realidad son el mejor amigo de quienes hacen diseño web. Una buena cantidad de espacio en blanco alrededor de un texto hace que la lectura sea más fluida y que se disfrute más.
Ejemplo de cómo usar títulos para estructurar el contenido de la página y hacerla más fácil de leer.

Una página web que estructura el texto con títulos, numeraciones y espacios en blanco facilita la lectura y atrae más a los visitantes.

  • También es importante dividir el contenido en secciones con subtítulos descriptivos. Por ejemplo, una página web sobre el cambio climático puede organizar la información con los siguientes títulos:
  1. ¿Qué es el cambio climático?
  2. Factores del cambio climático
  3. Impactos actuales y futuros del cambio climático
  4. Soluciones para reducir las emisiones
  5. Obtén más información

Estos subtítulos, además de ayudar a los lectores a navegar en tu página, permiten a los buscadores encontrar tu contenido. En tu sitio Jimdo, selecciona el texto que quieras editar, resalta tu título, y luego desplázate por las opciones de estilo para establecer el tamaño de tu título. Introduce un título grande al comienzo de cada página (H1), títulos medianos (H2) para separar tu contenido principal, y títulos pequeños (H3) para el contenido de menor importancia.

9. Incluye contenido multimedia

A veces una imagen (o una infografía o un vídeo) realmente vale más que mil palabras. De acuerdo con algunas investigaciones, el 90 % de la información que se transmite al cerebro del ser humano es visual, y las personas procesamos la información visual 60.000 veces más rápido que un texto. Un tema complejo se puede explicar mejor mediante un cuadro o un gráfico fácil de leer, en lugar de usar solo texto. Si no te dedicas al diseño gráfico profesional, hay muchas formas de utilizar medios visuales en tu página web, hay muchas herramientas que pueden ayudarte a hacer gráficos, como Canva y Piktochart.

Las imágenes también estructuran los textos, lo que facilitará la lectura de tu web. Nuestra recomendación es que tengas al menos una imagen en cada subpágina de tu página web.

10. Organiza el contenido en capas

Lo mejor de una página web es que puedes redireccionar a los lectores de una página a otra. Una buena manera de ofrecer más contenido a los lectores es introducir vínculos a algunas palabras o frases que los dirijan a otros temas relacionados, sobre todo dentro de tu página web. De esta forma, los lectores se mantienen inmersos en tu contenido y siguen navegando en tu sitio.

 

Por ejemplo, imagina que tienes una página web de cocina y en una publicación hablas de lo siguiente: “el Ratatouille es un plato de bajas calorías que tiene ingredientes de temporada como berenjena, calabaza y tomates”. Puedes incluir un enlace en “plato de bajas calorías” a una página que tenga otras publicaciones sobre alimentación saludable.

 

Estos enlaces internos dentro de tu sitio también mejoran tu SEO, pero ten en cuenta que siempre deben ser relevantes. Si llenas tu texto de enlaces, las personas no sabrán en dónde hacer clic. Según Google, la cantidad de enlaces dentro de una página debe ser un “número razonable”.

11. Deja a los lectores con ganas de más

Este es un ejemplo de cómo se ve un botón de llamada a la acción o “call to action” (CTA) en tu página web.

 

Las mejores páginas web terminan cada página con un botón CTA. Jimdo también te ofrece esta opción con botones fáciles de personalizar en tu página web. ¿Hay alguna persona con la que los lectores deben comunicarse para obtener más información, algún vídeo interesante que deberían ver, una publicación relacionada que podrían leer o un informe que quizás quieran descargar? Esta estrategia redirecciona a los lectores a otras partes de tu página web y los anima a promocionar tu contenido con sus amigos y con sus familiares.

 

Los botones CTA deben ser breves y comenzar con verbos activos como “descargar”, “compartir”, “unirse”, “registrarse”, “obtener más información”, “mirar”. Por supuesto, debes asegurarte de incluir un enlace que les permita a tus visitantes llevar a cabo la acción que les estás recomendando.

 

Por lo general, escribir es una tarea compleja. Y escribir contenido para tu página web, ¡todavía más! Pero recuerda que no necesitas escribir a la perfección en el primer intento. Una vez que tu contenido esté en marcha, puedes hacer revisiones mensuales de tu página web para evaluar y optimizar su desempeño. Con estos consejos, podrás crear contenido efectivo que llame la atención de los lectores web más dispersos y con menos tiempo.

 

Una vez que tu contenido esté escrito, lee esta lista para diseñar textos fáciles de leer en tu sitio.


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Marcos de Barros
Redactor web


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