Cómo elegir el nombre de tu empresa en 6 pasos

¿Alguna vez te has preguntado de dónde surgió el nombre de la empresa “Apple”? Se le ocurrió a Steve Jobs, su fundador, después de visitar una huerta. Le pareció que ese nombre sonaba “divertido, lleno de vida y amigable”. 

Si bien la empresa comenzó como “Apple Computers”, luego pasó a llamarse solo “Apple”. Probablemente sea el mejor ejemplo del nombre de un negocio que no tiene relación con su producto, y aun así es una de las marcas mundiales más reconocidas. Lo que nos lleva a preguntarnos, ¿hay algún truco para encontrar un nombre comercial que conquiste a todo el mundo?

En este artículo, te contamos cómo elegir el nombre de tu empresa en 6 pasos fáciles (no incluye el paseo a una huerta). Para ello, trataremos los siguientes puntos:

  1. Cómo elegir un nombre legal para tu empresa
  2. Qué representa tu empresa
  3. Encuentra las palabras adecuadas para el nombre de tu empresa
  4. Juega con tus palabras favoritas
  5. Pon el nombre de tu empresa a prueba
  6. Cómo verificar la disponibilidad del nombre para tu empresa

NOTA: Jimdo no ofrece asesoramiento legal ni tiene potestad para hacerlo. Si tienes alguna duda, te recomendamos ponerte en contacto con una persona experta en temas legales.

1. Cómo elegir un nombre legal para tu empresa

Los requerimientos legales para elegir un nombre comercial dependen del país donde residas y de tu estructura comercial, es decir, si operas una empresa unipersonal, una sociedad comercial o algún otro tipo de organismo. 

Aquí te mostramos algunas normas generales que se tienen en cuenta para todos los nombres comerciales:

  • No debe ser engañoso. Por ejemplo, si tu empresa no es ni una Sociedad de Responsabilidad Limitada ni una Sociedad Anónima, no debes emplear sus siglas “SRL” o “SA”. Tampoco deberías llamarte “fábrica de mobiliario” si solo tienes un taller pequeño de carpintería.
  • No debe incluir palabras sensibles u ofensivas.
  • No debe parecerse a una marca que ya exista y esté registrada.

No uses un nombre comercial si es igual o muy parecido al de una empresa conocida de tu industria, o si ya está registrado como marca (ya sea marca registrada a nivel autonómico o nacional).

Siempre busca información sobre restricciones específicas de tu ciudad, región o país. En España, por ejemplo, no puedes utilizar un nombre comercial que contenga el escudo, la bandera, las condecoraciones u otros emblemas de España, sus Comunidades Autónomas, sus municipios, provincias u otras entidades locales, a menos que medie la debida autorización.

Registrar un nombre comercial en España

Para registrar el nombre de tu empresa en España tienes dos opciones: de forma presencial en las oficinas de la OEPM, o por Internet a través de la Sede Electrónica de la Oficina Española de Patentes y Marcas.

A la hora de inscribir tu nombre comercial, debes procurar que sea fácil de pronunciar y de recordar, y que no suene mal ni que sea estéticamente desagradable.

Cuando ya hayas elegido el nombre, es importante tener en cuenta lo siguiente:

  • Asegurarte de que ese nombre se encuentre disponible. Puedes leer más información al respecto en el apartado 6.
  • Revisar que el nombre elegido no sea ya una marca registrada.  Puedes iniciar una búsqueda por denominación o por elementos figurativos en el localizador de marcas de la Oficina Española de Patentes y Marcas para comprobar que el nombre que elegiste para tu empresa no figure como marca registrada.

Si bien no es necesario registrar un nombre comercial para tener uno, hacerlo te garantizará protección legal si alguna vez la necesitas.

2. ¿Qué representa tu empresa?

El nombre de tu empresa debe reflejar lo que haces y lo que tu negocio representa de la misma manera que lo hace tu logo profesional. ¿Tienes dudas? Comienza por hacerte estas preguntas:

  • ¿Qué producto o servicio ofreces?
    Tú tienes muy claro lo que haces, pero ¿cómo se lo explicas a otras personas? Intenta describir lo que ofreces en pocas palabras, tal como lo harías en un “elevator pitch” convincente. Esto te ayudará a destacar el mensaje principal que quieres transmitirles a tus clientes.
  • ¿Cuál es tu Propuesta Única de Venta?
    ¿Confeccionas tus colgantes a mano mientras que los productos de la competencia se fabrican de forma industrial? ¿Te preocupas por ofrecer un servicio de postventa completo y diferencial después de que los clientes le dan clic a “Comprar”? Escribe sobre lo que hace especial tanto a ti como a lo que ofreces y por qué elegirte a ti antes que a tu competencia.
  • ¿Quiénes son tus clientes objetivo?
    Si ofreces gorros de lana tejidos a mano: ¿están destinados a ser un accesorio de moda para los amantes del esquí, o para que la “yaya” Marta no pase frío en la cabeza durante el invierno? El nombre de tu empresa debería adaptarse a las personas a quienes les hablas y el tono de voz de tu marca también debería estar en sintonía.
  • ¿Cuáles son los valores de tu empresa?
    Tus valores principales se corresponden con tus creencias como empresa. ¿Sientes compromiso con el uso de materiales sostenibles, la obtención de productos de proveedores locales o la confrontación de riesgos? Tus valores le cuentan al mundo quién eres y tu forma de hacer negocios.

Por supuesto que no hace falta que tu nombre refleje todas estas características al mismo tiempo, solo basta con la esencia de tu negocio. Debe representar las mismas sensaciones que tus clientes sienten la primera vez que obtienen tus productos o que conocen a tu equipo.

3. Encuentra las palabras adecuadas para el nombre de tu empresa

  • Piensa en palabras y frases que describan lo que ofreces. Por ejemplo, para gorros de lana tejidos a mano, podríamos considerar “hecho a mano”, “lana”, “abrigado”, “único” e incluso “con amor”. Esto es algo que puedes hacer por tu cuenta o bien con ayuda de tu familia, tus amigos o tus socios.
  • Haz una lista de tus palabras favoritas. Puede que, a primera vista, estas palabras no digan mucho acerca de la esencia de tu negocio, pero evocarán algún tipo de sensación positiva. Recuerda que, por ejemplo, el nombre “Apple” (manzana, en español) no tiene nada que ver con ordenadores o smartphones y, sin embargo, es una de las marcas más famosas y confiables en todo el mundo.
  • Haz una búsqueda muy, pero muy, meticulosa. Métete en Google y busca los nombres de tus competidores o de otras páginas web y empresas que te gusten. Claro que no debes copiar el nombre de nadie más, pero puedes inspirarte a raíz de un concepto, una idea o simplemente por la forma en que alguien pone estas ideas en palabras. Abre tu diccionario, observa lo que te rodea, escucha música… Recoge cuantas ideas puedas de diferentes lugares.

¿Necesitas inspiración? Puedes encontrar muchos recursos gratuitos en internet que puedes usar para crear el nombre de una empresa. La mayoría de las veces, estas herramientas combinan los términos que has insertado con palabras aleatorias, pero puede servirte para organizar tus ideas.

4. Juega con tus palabras favoritas

Con suerte, después de pensar varias ideas y de hacer una buena búsqueda, aún te quedará algo de creatividad. Usa las palabras que has seleccionado y juega con ellas. Puedes combinar unas con otras, añadir diferentes terminaciones, traducirlas a otros idiomas… Da rienda suelta a tu imaginación.

Los nombres de empresa más interesantes pueden venir hasta de tu propio nombre. Por ejemplo, el nombre de la cadena de supermercados “Caprabo” es el resultado de la combinación de los nombres de los fundadores, Pere Carbó, Jaume Prat y Josep Botet. “Adidas” también viene del nombre de su dueño, Adolf Adi Dassler. Finalmente, la marca de automóviles “Audi” es la traducción al latín del apellido de su creador. 

Al momento de crear tu nombre, presta atención a lo siguiente:

  • Debe ser fácil de pronunciar. Se sabe que “Iberdrola”, el nombre de la hidroeléctrica española, es la combinación de las dos antiguas compañías Iberduero e Hidrola, y que ofrece excelentes servicios, pero el nombre no es muy fácil de pronunciar.
  • Debe ser pegadizo. “Distribuidora Internacional de Alimentación” no suena mal, pero resulta un tanto extenso y aburrido. Siempre es mejor optar por una versión corta y pegadiza, por lo que crear el nombre “DIA” a partir de las iniciales fue una excelente decisión.
  • Lo ideal es que transmita un mensaje, un beneficio o una imagen. Esto puede ser más abstracto como Apple, o más concreto como “Audible”.
  • No debe limitarse a algo específico. Evita usar nombres de ciudades, géneros u otros términos que puedan restringir tu clientela innecesariamente. Por ejemplo, “Distribuidora Sabadell” puede dar la impresión de que solo es un negocio activo en la localidad de Sabadell. Al igual que si vendes productos tanto para hombres como para mujeres, nombrar una tienda de zapatillas y accesorios “José Sebastián” no es la mejor elección, ya que da la impresión de que va dirigido solo a hombres aunque también comercializa productos para mujeres.

5. Pon el nombre de tu empresa a prueba

Ya tienes algunos posibles nombres para tu empresa, ¿verdad? Sin embargo, ¿qué opinan los demás?

Comparte tus mejores opciones con tus amigos y familiares y pídeles que te den su opinión sinceramente. Incluso si las opiniones son negativas, piensa que es mejor escucharlas ahora y no una vez hayas impreso las tarjetas de visita, etiquetado los productos y abierto tu tienda online. Ya sean positivas o negativas, las opiniones pueden brindarte una perspectiva nueva y ayudarte a idear un nombre incluso mejor.

CONSEJO: Si puedes, haz la prueba con amigos que no sepan nada sobre tu empresa. Muéstrales los nombres potenciales y pídeles que adivinen el tipo de producto o servicio que brindarás. Se trata de una forma excelente para evidenciar problemas que no se te habían ocurrido.

No deberías hacerlo público todavía. Sobre todo, si no has verificado la disponibilidad del nombre potencial para tu empresa. Por eso, ¡aguanta! No publiques nada online ni lances encuestas en las redes sociales.

6. Cómo verificar la disponibilidad del nombre para tu empresa

Hoy en día, se complica encontrar un nombre empresarial que sea realmente auténtico. La normativa específica dependerá del lugar donde vayas a comercializar. Sin embargo, la norma general indica que diferentes empresas pueden llevar el mismo nombre siempre y cuando no coincidan en la misma zona geográfica, ni sean industrias similares o vendan productos similares, ni figuren en el mismo registro de marcas ni, en el caso de sociedades limitadas en España, usen un nombre que ya esté inscripto en la Oficina española de patentes y marcas.

Si los clientes tienden a confundirte con la competencia u otra empresa dentro de tu misma zona, deberás cambiar de nombre. ¿Cómo saber si ya existe? Con realizar una búsqueda rápida en Google, será suficiente.

Si la otra empresa registró su propio nombre como marca, la situación es diferente. En ese caso, regiría la legislación sobre marcas, que es mucho más complicada. Por ejemplo, el reconocimiento de marca y la antigüedad también influyen. Sin entrar en mucho detalle, las posibilidades de que puedas llamarle a tu empresa “Apple” o “Adidas” son casi nulas.

Por ese motivo, realizar una búsqueda de marcas registradas y verificar tus nombres favoritos se torna primordial. A continuación, podrás acceder a los recursos más importantes de España y de Europa:

Si quieres registrar el nombre de tu empresa, de tu producto o de tu marca, puedes presentar una solicitud en la Oficina española de patentes y marcas.

Si el nuevo nombre que elegiste para tu empresa (o alguno similar) no aparece en ninguna de las bases de datos más importantes, entonces lo más probable es que no tengas problemas con la legislación de marcas registradas. Si no lo tienes claro, asesórate con profesionales legales.

Comprueba la disponibilidad del dominio

Si el nombre que querías para tu empresa está disponible, ¡genial! El siguiente paso es ver cuáles son los dominios disponibles para la página web de tu negocio. Si el dominio ideal ya está registrado, no te preocupes, siempre puedes escoger una variante u otra terminación de dominio.

Quizás pienses que encontrar el nombre ideal para tu empresa sea algo que solo personas creativas y profesionales pueden lograr. Sin embargo, con un poco de imaginación e investigación, ¡puedes convertirte en la superpotencia del futuro dentro de tu mercado!

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Suzanne Al-Gayaar
Suzanne es redactora creativa en Jimdo. Encontró su pasión por el marketing cuando estaba creando su primer negocio. Si no está pensando en un comentario ingenioso para su redacción, la puedes encontrar comiendo chuches de menta, cabalgando o caminando con su perro.